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La importancia de cuidarse la piel durante el embarazo

 

La piel de una embarazada es mucho más sensible, durante la etapa del embarazo, la piel sufre diversas alteraciones en el sistema endocrino, vascular e inmune que pueden hacer que se sufran algunos cambios fisiológicos. Las hormonas, sobre todo durante el primer trimestre de embarazo, pueden ser las culpables de que notes tu piel con una textura diferente, y que tus uñas y pelo crezcan con menos fuerza. 

 

Normalmente, lo primero que se viene a la cabeza de una mujer embarazada, en lo que se refiere a los cambios que puede sufrir la piel durante, suelen ser las estrías, algo que puede hacerse visible en partes como las piernas, la espalda o los senos. La aparición de estas pequeñas cositas que nos preocupan tanto son bastante difíciles de predecir, también es algo que depende del ADN, pero llevar un cuidado de la piel puede ayudarnos a hacer que desaparezcan, disminuyan e incluso a prevenir que nos sorprendan.

 

Qué puede pasar si no nos cuidamos la piel durante el embarazo

 

  • Estrías: Las estrías son la lesión que se produce en la parte más profunda de la piel y son las más frecuentes. Son casi inevitables y aproximadamente un 80% de las mujeres las experimentan durante el embarazo. No son perjudiciales para el funcionamiento del organismo ni para la salud, pero siguen siendo una lesión del tejido que se manifiesta con líneas rojizas muy finas que con el paso del tiempo se van haciendo cada vez más gruesas.

 

  • Cabello: Lo más común durante el embarazo es que tanto el pelo como las uñas ganen fuerza y crezcan más rápido, pero también puede suceder todo lo contrario. Algunas mujeres experimentan una brusca caída de pelo una vez expulsan la placenta y hasta que su aparato genital vuelve a la forma anterior al embarazo. También puede pasar que desarrollen más vello de lo normal, pero esto es debido a los cambios hormonales y suele desaparecer pocos meses después de que nazca el bebé.

 

  • Cloasma u oscurecimiento de la piel: La tendencia a que se oscurezca la piel durante el embarazo es uno de los cambios más perceptible que sufre una mujer en estado de gestación. Suele producirse sobre todo en las areolas, la línea alba y en los genitales externos. Este es únicamente un problema estético y que se puede tratar perfectamente con tratamientos que despigmentan la piel una vez ya ha finalizado el embarazo. También se pueden notar unas pequeñas manchas en las partes más expuestas al sol, como son los pómulos, los labios o la barbilla. Estas manchas mejoran con el tiempo y suelen desaparecer con el parto, pero es aconsejable utilizar protección solar total para evitar que se oscurezcan.

 

  • Varices y edemas: La vascularización también tiende a aumentar durante el embarazo, lo que hace que aparezcan varices y que aumente el tamaño de las piernas. Esto suele mejorar después del parto, pero algunas de estas lesiones requieren tratamiento posterior.

 

  • Fibromas o crecimientos pediculados de la piel: Consisten en pequeñas lesiones que pueden ser del mismo color de la piel o más marrones que aparecen en las axilas o el cuello. Suelen desaparecer tras el parto pero a veces pueden mantenerse, por lo que si esto sucede es aconsejable acudir al dermatólogo.

 

  • Lunares: Si los lunares cambian de forma, de color o crecen durante el embarazo, hay que acudir al médico rápidamente e informar sobre estos cambios, ya que pueden derivar en cáncer cutáneo.

 

  • Celulitis: Esta acumulación de grasa que aparece en varias partes del cuerpo, sobre todo en las piernas y glúteos, se puede prevenir con dietas que no engorden, caminar a diario y no permanecer de pie o sentada durante mucho tiempo, también las duchas de agua fría mejoran la circulación de la sangre, así que tampoco se recomiendan los baños con agua caliente.

 

Qué cuidados hay realizar para tener una piel cuidada

 

  • Hidratación: Hay que mantenerse hidratada en todo momento, beber mucha agua es beneficioso tanto para el cuerpo como para la piel. Cuanta más agua se beba, más hidratadas estaremos y la piel se volverá más elástica y menos propensa a desarrollar estrías.

 

  • Masajes con cremas y aceites: La aparición de estrías se puede conseguir utilizando cremas destinadas a este propósito. El aceite de rosa mosqueta o de almendras también viene muy bien para la piel, y acompañado de masajes diarios también es una buena forma de relajarse. 

 

  • Protección solar: Las manchas en la piel, en su gran mayoría, suelen ser a causa de una larga exposición a la luz solar sin tomar precauciones, por eso es importante utilizar una protección solar total que bloquee esos rayos ultravioleta, especialmente en las partes más expuestas como la cara.

 

  • Geles naturales: Utilizar productos cuyos ingredientes no son del todo orgánicos y naturales puede provocar irritación, motivo por el que el gel de ducha y el champú del pelo es mejor que sean naturales. 

 

  • Evitar excesos: La dieta puede resultar algo pesada de llevar. Si ya cuesta de normal, imagínate estando embarazada, con la de comidas que se antojan parece algo inviable. Aún así, hay que poner atención a las comidas para no subir mucho de peso, ya que esto facilita la aparición de estrías. Así que hay que intentar comer más frutas y verduras y evitar los azúcares y los fritos 

 

Una mujer embarazada debe conocer todos estos cambios que puede sufrir su cuerpo durante el estado de gestación e intentar reducirlos al máximo cuidándose como nunca, bien con productos que protejan su piel como realizando actividades que mejoren su circulación. Por cualquier lesión hay que acudir al médico para descartar anomalías que puedan suponer un verdadero problema a largo plazo, pero para eso tienes estos consejos para tener una piel cuidada, así que olvídate de ese miedo que puede suponer sufrir alguno de estos cambios durante el estado de gestación.

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