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Cómo dormir mejor durante el embarazo

Seguramente, conforme has ido avanzando en el embarazo, también te has ido sintiendo más cansada, ya no duermes igual de bien y, ni de lejos, las mismas horas que antes, ¿por qué?. 

Factores externos como el estrés o los cambios que tu cuerpo experimenta a nivel físico y psíquico, pueden afectar a tus horas de sueño y a la calidad de este. Según diversos estudios, revelan que más del 60% de las mujeres embarazadas suelen sufrir episodios de insomnio en torno al tercer trimestre. 

Desde ecox te recomendamos que le comentes también este problema a tu ginecólogo en cuanto tengas la oportunidad, para que también te pueda aportar técnicas que te hagan dormir mejor, aunque nosotros también queremos aportar nuestro granito de arena a través de este post. 

 
Estoy embarazada y no puedo dormir bien


El insomnio durante el embarazo es una circunstancia frecuente que no afecta a la salud del feto ni de la madre, pero que puede provocar que la embarazada no descanse bien y se pueda sentir fatigada durante todo el día.


Según un estudio de la Sociedad Española del Sueño (SES) el 78 % de las embarazadas padece algún tipo de trastorno del sueño, mientras que el 98 %  presenta despertares nocturnos. Los datos de la SES también confirman que el insomnio en el embarazo se asocia fundamentalmente al tercer trimestre de la gestación, aunque puede aparecer en cualquier momento de la misma.

Los motivos de las alteraciones del sueño en el embarazo son muchos y se vinculan a las diferentes fases del mismo.  Los cambios hormonales del primer trimestre pueden producir cansancio y somnolencia en la embarazada, mientras que las primeras molestias circulatorias y digestivas del segundo hacen que el sueño se interrumpa con mayor facilidad.

Haz ejercicio por las mañanas de forma regular, conviértelo en tu rutina matutina

Ya sabes que el ejercicio durante el embarazo tiene que estar adaptado a tu situación y condición. Por eso, no te lances a hacer ejercicio a lo loco. Busca actividades que se puedan adaptar a ti y, antes de nada, consúltalo con tu ginecólogo, pues te podrá dar las mejores pautas a seguir.


Las mejores opciones para que puedas hacer ejercicio durante el embarazo y las más aconsejables son caminar 30 minutos, yoga, natación y pilates. Pero, tal y como hemos comentado antes, debes adaptar estas actividades en función de tu estado y, por ello, tu ginecólogo es el más adecuado para aconsejarte.


Nada de tecnología en la cama o justo antes de dormir


Recibimos estímulos constantes del mundo que nos rodea a todas horas, por eso, intenta utilizar cualquier dispositivo electrónico justo antes de irte a dormir, pues puede actuar de estimulante para tu mente y hacer que te cueste mucho más conciliar el sueño. Si evitamos utilizar aparatos electrónicos antes de irnos a la cama, ayudaremos mucho mejor a nuestro cuerpo a prepararse para el descanso.


Mantén un horario para dormir y para levantarte


Lo mejor que puedes hacer es fijarte un horario para irte a la cama y otro para despertarte, tal y como hacemos para ir a trabajar. La rutina es la mejor forma de ayudar a nuestro cuerpo a acostumbrarse a dormir cuando debe y despertarse cuando toca. De esta forma, facilitamos mucho nuestro descanso y evitamos pasar toda la mañana demasiado cansadas.


Evita por las noches alimentos pesados


Los alimentos demasiado pesados para una correcta digestión por la noche, solo aumentará tu insomnio ya que, una digestión demasiado pesada, aumenta el riesgo de reflujo y malestar, una de las principales causas del insomnio.


Elige una postura que favorezca el descanso


Si la barriga te dificulta el sueño, intenta colocar un cojín entre tus muslos o un refuerzo a lo largo de tu cuerpo. Extiende una pierna en contacto con el colchón y dobla la otra hacia tu estómago.
Si ya tienes uno, también puedes utilizar un cojín de lactancia, que luego te servirá para alimentar a tu bebé, y a parte es muy útil antes del nacimiento para apoyar tu vientre y ayudarte a encontrar una buena posición para dormir.


En caso de reflujo, una buena opción es levantar la parte superior de tu cuerpo con una almohada. Y si tienes las piernas pesadas, elévalas colocando un cojín debajo de las pantorrillas.
 

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