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El cordón umbilical

El cordón umbilical presenta una rica historia desde su creación intraútero hasta su caída luego del nacimiento, siendo el responsable de unir a la madre con su futuro recién nacido y dándole la energía suficiente para su crecimiento. El cordón umbilical une el feto a la placenta y en consecuencia a su madre, siendo como una manguera de aire que une al astronauta a su nave espacial.

[caption id="attachment_7209" align="aligncenter" width="300"]Cordón umbilical Cordón umbilical[/caption]

 ¿Cómo está formado el cordón umbilical?

Está formado por dos arterias y una vena llamadas umbilicales, rodeadas por la gelatina de Whartón (un dato muy importante es que no presenta nervios, por lo cual no duele al cortarlo).

De la placenta sale la vena umbilical hacia el corazón del feto y en esta sangre transporta el oxígeno, así como los nutrientes para su correcto crecimiento y defensas maternas; desde el corazón fetal se dirige a alimentar a este futuro niño, las arterias umbilicales reciben la sangre del feto donde transporta las sustancias tóxicas eliminadas por éste.

El cordón umbilical tiene uno o dos centímetros de diámetro y al terminar el embarazo suele medir medio metro, pero puede llegar a medir mucho más, pudiendo incluso ubicarse rodeando el cuello fetal (lo que se conoce como circular de cordón) o también puede presentarse nudo de cordón.

 Su curación

Cuando se produce el nacimiento, el cordón se corta, siendo necesario hacerlo cuando deja de latir, para luego colocarle una pinza especial, dejando luego una pequeña cicatriz “el ombligo”.

Qué miedo nos da curar este ombligo, pero qué importante es su correcta higiene; por esto vamos a comentarles cómo cuidarlo. En primer lugar siempre debemos lavarnos correctamente las

manos antes de curarlo, teniendo en cuenta que lo más importante es mantenerlo limpio y seco, para lo cual debemos procurar dejarlo por afuera del pañal.

Cada vez que cambiamos al bebé, tenemos que curarlo con alcohol eucaliptado, teniendo mucho cuidado de no tocar la piel con el alcohol en forma directa, ya que podemos irritar la zona.

Si se siguen estos pasos, el cordón debería caerse aproximadamente entre los 10 y 21 días, y una vez que suceda esto, debemos esperar unas 48 a 72 horas para que el bebé pueda bañarse en baño de inmersión (anteriormente lo debemos bañar por partes, sin humedecer el ombligo). Es muy importante tener en cuenta por lo dicho al principio que en este cordón camina sangre, y no nos debemos asustar cuando pierde sangre luego de la caída, es totalmente normal, es la sangre de la mamá que queda en los vasos, pudiendo durar dicho sangrado, hasta una semana.

Por último, es importante tener claro cuáles son los elementos que debemos tener en cuenta para saber si es necesario consultar al neonatólogo:

•          Cuando presenta feo olor.

•          Si existe una secreción amarillenta.

•          Si se pone roja y eritematosa la piel alrededor del ombligo      (siendo este el signo más importante a contemplar).

 

No olvidemos que el cordón

 umbilical es el gran amigo

de nuestro futuro hijo. 

Fuente: Ser Summum

 

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