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Mitos sobre el embarazo

 

Es algo habitual que corra la voz entre amigas e incluso entre otras madres sobre aquello que solía sucederles durante el embarazo, algo de lo que se han dado cuenta y que a partir de ahí se ha ido extendiendo hasta convertirse en una creencia popular.

Como por ejemplo, ese mito de que una mujer embarazada “come por dos”, cuando no es así, o que la forma del vientre puede indicar “el sexo del bebé”, que para nada. No se han podido realizar estudios en las gestantes debido a poca ética que esto puede suponer, así que ninguno de estos “mitos” está confirmado que sea a causa del embarazo. El querer dar respuesta a estas cosas que nos resultan tan llamativas y que se han ido difundiendo de generación en generación ha originado una serie de mitos sobre el embarazo que son los que vamos a ver a continuación:

 

¿Antojos de comida?

Sí es verdad que durante el embarazo existen una serie de carencias nutricionales, como la falta de hierro o los cambios hormonales. Esto, junto con la nueva dieta que muchas mujeres optan por tomar, debido a que durante el proceso de gestación muchos olores y sabores empiezan a provocar náuseas o vómitos, pueden percibirse desde fuera como antojos de comida, pero en realidad se termina comiendo lo mismo. Es solo que al tratarse de otros alimentos a los habituales, hace que nos fijemos más. Además de esto, se aconseja que la mamá embarazada no ingiera alimentos precocinados o quesos elaborados con leche no pasteurizada.

 

¿El aspecto del vientre determina el sexo del bebé?

 

El aspecto del vientre para nada influye en el sexo que tendrá el bebé al nacer. Existe una creencia popular que dice que según el tamaño o la forma del vientre de la mamá, podremos determinar si el bebé será niño o niña, pero es otro mito. Sí que, por lo general, los niños suelen pesar más que las niñas, pero esto no tiene relación alguna con el aspecto del vientre ni hace que varíe la forma de la tripa.


¿Puedo predeterminar el sexo del bebé?

 

Es muy difícil predeterminar el sexo del bebé si no nos realizamos una serie de ecografías. En ecox, las ecografías 5D nos permiten conocer al bebé mucho antes de que nazca y la calidad de la imagen, el color y la textura que tienen nos da muchísima cercanía con nuestro bebé. Pero no existen métodos válidos para determinar el sexo del bebé si no es mediante las ecografías, así que lo recomendable es no hacerse a la idea de que nacerá siendo de un sexo u otro y acoger con toda la alegría del mundo al bebé que está por llegar.

 

¿El bebé me escucha al cantar y al hablar?

 

Los bebés, dentro del vientre de la madre, son capaces de percibir los sonidos, sobre todo a partir del sexto mes, que es en el que las estructuras del oído interno terminan de completar su desarrollo. El líquido amniótico es el que permite que estas vibraciones puedan llegar a sus pequeños oídos y la voz de la madre, que es la que se produce desde el interior, es la primera en llegar. Los bebés son capaces de diferenciar los sonidos agudos con mayor facilidad que los graves, y tanto ruidos como música pueden acelerar o de ralentizar su ritmo cardíaco, todo dependiendo de las melodías. Aún con esto, no se recomienda exponer al bebé a sonidos muy estridentes, ya que existe el riesgo de que tenga una pérdida de audición al nacer.

 

¿Hay que notar el movimiento del bebé mínimo 10 veces al día?

 

No existe ningún número de referencia en cuanto a los movimientos que debe de realizar el bebé dentro del vientre, y el tener que notar su movimiento mínimo 10 veces al día es una creencia que se remonta a los años 70. En realidad, lo que tiene verdadera importancia no son el número de movimientos que realice, sino que tengan un ritmo propio y que puedan ser perceptibles por la mamá a lo largo del día. El problema aquí surgiría si el ritmo de los movimientos del bebé varía significativamente, corriendo el riesgo de que su ritmo cardiaco se altere y nos obligue, de esta manera, a acudir a urgencias obstétricas.

 

¿Es preferible dormir sobre el lado  izquierdo?

 

Dormir sobre el lado izquierdo, generalmente favorece a hacer la digestión, ya que el cuerpo se adapta a la forma natural del esógafo y del estómago y nos ayuda a prevenir posibles carencias al no comprimir la vena cava, que es la que recorre toda la columna vertebral en el lado derecho y transporta la sangre de forma ascendente. En cuanto al tema del embarazo, si dormimos en esta posición, el bebé tendrá la espalda sobre el lado izquierdo de la barriga y el parto será más fácil, ya que no se moverá tanto como lo haría si durmieramos cada día en una posición diferente.

 

¿Tengo que evitar las relaciones sexuales?

 

El sexo durante el embarazo se puede prácticar siempre y cuando no existan riesgos o complicaciones que terminen suponiendo abortos, partos prematuros o placenta previa, que impide el parto vaginal y nos fuerza a que el bebé nazca por cesárea. Las náuseas o el cansancio durante las primeras semanas pueden hacer que perdamos el deseo sexual, pero después del primer trimestre, incluso muchas mujeres notan un aumento de la líbido debida a los cambios hormonales.

 

¿Un bebé con mucho pelo me provocará ardor de estómago?

 

El ardor de estómago no tiene nada que ver con el pelo que pueda tener el bebé, el malestar estomacal se debe, principalmente, a un crecimiento de la progesterona, que es una hormona que aumenta durante el periodo de gestación. 

 

¿Debo evitar a los animales domésticos?

 

No suele ser un problema el hecho de encontrarse cerca de animales domésticos, de acariciarlos y de jugar con ellos. Sin embargo, los gatos y los canarios son potenciales portadores de toxoplasmosis, una enfermedad que afecta muy negativamente al feto, así que es preferible mantener con ellos las distancias y evitar encargarse de su limpieza. Si esto resultara inevitable, tendremos que llevar guantes y deberemos lavarnos las manos rápidamente.
 

¿Tengo que dejar de hacer deporte?

 

El hacer ejercicio siempre es positivo para nuestro cuerpo, nos ayuda a mejorar nuestro aspecto físico y nos ayuda a prevenir la diabetes asociada al embarazo o el dolor en la zona de la pelvis y las lumbares. La pilates, el yoga o la natación son muy buenas opciones para mantenerse en forma durante el embarazo y reducir los dolores, en cambio, correr largas distancias o deportes que impliquen cargas de peso o saltos y riesgo de golpes o caídas, se desaconsejan indudablemente. Las variaciones bruscas de posturas implican esfuerzos que pueden resultar peligrosos.

 

Estos son unos de los mitos más populares entre la gente con respecto a los embarazos, pero ninguno puede ser comprobado ya que no se han realizado estudios al respecto, sin embargo, no hay que generar prejuicios ni estereotipos hacia las embarazadas en base a esto. Algunos pueden tener similitudes con la realidad, ya que su origen se encuentra en que se intentó explicar algo que se desconocía, tal y como aseguran algunos ginecólogos, por eso los llamamos mitos.



 

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