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Primeros síntomas del embarazo poco conocidos

Primeros síntomas del embarazo poco conocidos

 

Tal vez pensabas que los síntomas del embarazo más comunes, como los vómitos, las náuseas, la sensibilidad ante los olores o los antojos eran lo único que podría hacer que nos paráramos a pensar sobre nuestro embarazo, pero lo cierto es que existen muchos otros síntomas que, a pesar de no ser tan conocidos, también pueden experimentarse durante esta etapa de gestación.

 

Este tipo de síntomas puede que no sean los más comunes ni que se presenten en todas las mujeres, pero pueden llegar a afectarnos en nuestro día a día, por eso es importante conocerlos.

 

 

Mocos que se confunden con resfriados

Se puede llegar a tener un aumento de la cantidad de mocos durante el embarazo, esto se llama rinitis del embarazo y suele suceder durante el primer trimestre. Este tipo de rinitis puede confundirse con un constipado o con algún tipo de alergia, ya que suele acompañarse de tos, estornudos y congestión.

 

 

Ronquidos

La congestión nasal además provoca que se pueda empezar a roncar durante el embarazo, pero para ello colaboran además el aumento de peso y la postura que se adopte a la hora de dormir.

 

 

Hemorragias nasales o hinchazón nasal

Este síntoma no es muy frecuente, pero sí que es verdad que algunas embarazadas suelen sangrar por la nariz debido a que se altera la coagulación y aumenta el flujo de sangre, que hace que los vasos sanguíneos que se encuentran en la nariz no consigan drenar del todo bien, pudiendo lesionarse y romperse provocando el sangrado.

 

 

Acné

Este síntoma, al igual que el anterior, tampoco es muy común y suele ser causado por los cambios hormonales. Sin embargo, este tipo de acné no solo aparece en la cara, también puede extenderse por la espalda o el resto del cuerpo. Lo más aconsejable en este caso es acudir al ginecólogo y que nos diga el tipo de crema más adecuada para tratarlo.

 

 

Quistes o sangrado en las encías

Durante el primer trimestre del embarazo también existe la posibilidad de que en las encías aparezcan unas tumoraciones benignas, provocadas por los cambios hormonales. Suelen desaparecer una vez producido el parto. En caso de que no fuera así, habría que extirparlos quirúrgicamente. Las revisiones dentales y la higiene bucodental son muy importantes durante la etapa de gestación.

 

 

Hormigueo en las manos

Sentir que las manos se nos duermen, notarlas menos fuertes y tener como sensaciones de hormigueo también son uno de los síntomas poco conocidos que suelen experimentar algunas embarazadas. La presión que sufre el nervio del túnel carpiano, que se encuentra en las muñecas, hace que se vuelvan mucho más sensibles.

 

 

Calambres a la hora de dormir

La anemia, que es la falta de hierro en la sangre y, que comúnmente se suele tener durante el embarazo, puede hacer que se sufran calambres a la hora de dormir, sobre todo en las piernas. Este tipo de calambres también puede ser únicamente debido al cansancio. Aún así, es recomendable acudir al médico si los calambres no desaparecen, allí seguramente nos recomendarán suplementos de hierro.

 

 

Aumento de la miopía

Si no tenemos miopía, no tenemos porqué preocuparnos, pero si sí la tenemos, puede que durante el embarazo notemos que empeore un poco. Esto es a causa de los cambios hormonales, que harán que veamos borroso en algunas situaciones.

 

 

Aumento de vello corporal

Muchas mujeres también llegan a notar que tanto su vello facial como su vello corporal aumentan durante la etapa de gestación, algo que aunque, de primeras puede parecer incómodo, ya que puede aparecer en zonas que queremos depiladas, en realidad lo que hace es fortalecer el cabello y volverlo más brillante. Esto también se debe a la alteración hormonal, en concreto la de la hormona andrógena, que corresponde a la testosterona y que actúa desarrollando los caracteres sexuales masculinos.

 

 

Aumento de gases

El estómago suele sufrir mucho durante los primeros meses del embarazo debido a la alteración de las hormonas, por eso es importante mantener una buena alimentación, ya que los movimientos intestinales, al darse con mayor frecuencia, colaboran con el aumento de gases. Así que resulta aconsejable olvidarse de los ultraprocesados.

 

 

Diarrea

Este dolor de estómago no solo nos provoca más gases, sino que también puede producirnos vómitos o estreñimiento durante los primeros meses del embarazo, llegando incluso a provocar diarrea. En caso de tratarse de una diarrea severa, prolongada y que además produce dolor abdominal, es mejor ir al médico y que estudie nuestro caso concreto.

 

 

Más ganas de orinar

El embarazo provoca que el útero se expanda, lo que hace que la vejiga se comprima y que aumenten las ganas de orinar, así como la posibilidad de contraer infecciones de orina, por eso se recomienda beber mucha agua y aumentar la higiene íntima, así evitaremos este tipo de infecciones.

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