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¿cuándo mi bebé empieza a ver?

Una de las preguntas más comunes que tenéis la mayoría de las mamás es cuándo vuestro bebé empieza a ver. Es una de las preguntas más frecuentes que se le suele hacer a los pediatras en las primeras revisiones del bebé y hoy hemos querido despejar todas vuestras dudas al respecto mamis.

 

En realidad, los bebés ya ven al nacer. No ven igual de bien que nosotros, claro está, pero los ojos del bebé ya se empiezan a desarrollar a partir de la semana 26 de embarazo, por lo que los bebés nacen ya con visión. Una visión reducida, por supuesto, pues está todavía en desarrollo pero, un bebé recién nacido, es capaz de ver objetos que están entre 20 cm y 30 cm cerca de su campo de visión. Esta distancia equivaldría, por ejemplo, a la distancia que existe entre el pecho de una madre y su rostro. 

 

Digamos que el hecho de alimentar a nuestro bebé le permite reconocer a sus padres y a sus padres les permite establecer un vínculo con su bebé. Al igual que el hecho de que el bebé reclame cercanía a través del llanto, hace que este, de cierto modo, se vea más protegido al estar en brazos de personas que reconoce.

 

Otra de las dudas que os surgen a muchas mamás y papás es, ¿mi bebé puede distinguir los colores?

 

Al principio, la gama de colores de los bebés es más reducida que la de los adultos, pero esta va aumentando con el tiempo.

 

Por ejemplo, diversos estudios han demostrado que los bebés pueden distinguir tonalidades totalmente dispares la una de la otra, como el blanco y el negro o el rojo y el amarillo. Sin embargo, si le muestras a un bebé colores parecidos de la misma gama, aunque nosotros podamos diferenciar el matiz que les diferencia, ellos no poseen todavía dicha capacidad.

 

Es por ello que, los juguetes destinados para edades tempranas, tienen diversidad de colores diferentes que estimulan al bebé ya que puede diferenciarlos entre sí.

 

Al igual que el bebé es capaz de ver diferentes colores, también tiene la capacidad de distinguir diferentes intensidades de luz. Por ejemplo, distinguen entre la oscuridad, un punto de luz dentro de esta y los destellos.

 

Normalmente, a los bebés les suelen atraer los puntos de luz que no sean deslumbrantes, como pasa a los adultos; por lo que tendrán la tendencia de desviar la mirada a dichos puntos de luz.

 

La visión de mi bebé en la primera semana de vida

 

En las primeras semanas de vida, el bebé no alcanza a ver de forma nítida los objetos que estén más allá de 30 cm de él. 

 

En estas primeras semanas, el bebé se sentirá atraído por las formas alargadas, como la de la cara de sus padres, ya que las asimila a sensaciones positivas como las de sentirse saciado después de sentir hambre, al calor o, simplemente, el tacto.

 

El bebé, también sentirá atracción con los colores llamativos, que contrasten entre sí ya que, como hemos comentado anteriormente, en las primeras semanas de vida el bebé solo diferenciará a los colores que más contrasten entre sí porque todavía no es capaz de diferenciar diferentes gamas de colores.

 

Al igual que ya empieza a sentir cierta atracción por diferentes formas y colores en las primeras semanas de vida, también se sentirá atraído por la luminosidad y los destellos de luz que no le deslumbren.

 

La visión de mi bebé en el segundo mes de vida

 

En este período, el bebé ya tiene mayor control sobre el movimiento de su cabeza. Esto le permitirá perseguir objetos, a una distancia de entre 30 cm y 60 cm; con la mirada, eso sí, de forma lenta.

 

Gracias a que ahora es capaz de ver objetos a distancias de entre 30cm y 60cm, podrá distinguir la silueta y el contorno de diferentes objetos, aunque se encuentren difuminados dentro de su campo de visión.

 

No es a partir de las 10 semanas que el bebé empieza a poder enfocar diferentes objetos y percibir detalles más pequeños, sin importar la distancia en la que estos se encuentren. Gracias a eso, el bebé empezará a descubrir partes de su cuerpo, como las manos. Es aquí cuando empieza la coordinación del bebé de ojo-mano que le permitirá dirigirlas hacia objetos y tocarlos para, finalmente, manipularlos en el momento en el que tenga un mayor control de dicha coordinación.


 

En definitiva, los bebés adquieren la visión desde la semana 26 de gestación, por lo que, una vez nacen, ya tienen capacidad para ver objetos a una distancia de unos 20 cm y 30 cm, lo que les permitirá en las primeras semanas de vida reconocer a sus padres.

 

 

También son capaces de distinguir colores que contrasten entre sí y, conforme se vayan desarrollando, adquirirán la capacidad de distinguir diferentes tonalidades.

 

Si te ha gustado nuestro post y te ha ayudado a obtener más información sobre tu bebé, déjanos un comentario, al igual que si tienes más dudas que te gustarían resolver.

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